Pon tu inteligencia al servicio de la IA

Seguro que has escuchado eso de que la IA ha llegado para quitarnos muchos puestos de trabajo. Pero otros lo tienen claro, lo que ha llegado es para transformarlos, igual que en su momento lo hicieron las máquinas. Los trabajos manuales más rutinarios y monótonos que antes hacían las personas, ahora los hacen las máquinas. Y ahora va a pasar algo similar con los trabajos de escritorio. Aquellos que necesitan de menos especialización y que repiten rutinas, acabarán siendo realizados por la IA, que mejorará los ya existentes programas de robotización y automatización con los que cuentan muchas oficinas.

Pero la IA no es algo que trabaje solo. Los programas que la utilizan necesitan a gente de primer nivel que esté detrás para implementarla y que, además, sepan como dirigirla y mejorarla para que consiga realizar cada vez mejor sus tareas. Para eso, hacen falta profesionales muy bien cualificados que sepan llevar a cabo estas misiones. Y no los hay, porque estamos hablando de algo muy nuevo. 

Por tanto, lo que para muchos es un peligro, para otros, los que no tienen miedo a los retos, es toda una oportunidad para abrirse camino en un terreno casi virgen en el que pueden crecer tanto como quieran. Solo tienen que buscar la mejor formación inteligencia artificial desde cero y demostrar que están dispuestos a poner todo de su parte para formar parte de este nuevo mundo que tan solo ha comenzado a mostrar de lo que es capaz.

¿Es este tipo de oportunidades algo que solo los jóvenes pueden aprovechar? A priori puede parecer que sí, ya que son los más abiertos a las novedades y también los que están comenzando una carrera profesional. Pero también muchas personas de mediana edad deberían de plantearse esta alternativa, sobre todo aquellas cuyos puestos de trabajo pudieran estar amenazadas por la IA. Por ejemplo, programadores de bajo nivel pueden plantearse dar el salto y especializarse en programación de IA para asegurarse de que su trabajo no va a ser absorbido por las nuevas tecnologías, sino que, por el contrario, será imprescindible para ellas.

Formarse siempre es un acierto y hacerlo en algo que todavía inicia su camino pero que ya ha dado muestras de todo su potencial no puede ser más que un acierto. Eso sí, escogiendo bien dónde se hace para asegurarse una excelente formación.