Recuerdo cuando era niño y vivíamos en una casa con calefacción de leña. Era un sistema muy acogedor, pero también muy engorroso. Teníamos que cortar la leña, almacenarla, encender la chimenea, vigilar el fuego… Era un trabajo constante. Por eso, cuando me mudé a mi propia casa, decidí optar por un sistema de calefacción más […]