Asegura tu plaza hacia el paraíso natural más exclusivo del Atlántico antes de que se agoten

Existe una especie de ansiedad moderna, conocida popularmente como FOMO (miedo a perderse algo), que se dispara a niveles estratosféricos cuando hablamos de las joyas turísticas de Galicia en temporada alta, y no hay mejor ejemplo de esto que el frenesí anual por visitar las Islas Cíes. Si estás pensando en tumbarte en la arena de la playa de Rodas y crees que puedes decidirlo la misma mañana mientras te tomas el café, lamento decirte que vives en una realidad paralela muy optimista, porque comprar billetes ferry islas cíes se ha convertido en una tarea que requiere la misma planificación táctica que conseguir entradas para un concierto de una estrella del rock internacional. Este archipiélago no es un destino cualquiera donde uno llega, pone la toalla y listo; estamos hablando de un Parque Nacional con un ecosistema delicado y protegido, lo que implica que el aforo es limitado y estricto, una medida necesaria para que el paraíso siga siendo un paraíso y no se convierta en un parque temático masificado.

La exclusividad aquí no viene dada por el precio, que es bastante accesible para la maravilla que se ofrece, sino por la disponibilidad de plazas, convirtiendo el acceso en un bien preciado que vuela literalmente en cuanto se abre el calendario de reservas. El proceso tiene su intríngulis burocrático, ya que primero necesitas obtener una autorización de la Xunta de Galicia (el famoso código QR que te da permiso para pisar las islas) y, acto seguido y sin dormirte en los laureles, comprar el billete de barco en la naviera correspondiente, porque tener uno sin lo otro es como tener un coche sin gasolina: una bonita intención que no te lleva a ninguna parte. Es cómico ver cada verano a grupos de turistas despistados en el puerto de Vigo o Cangas, con las neveras azules y las sombrillas bajo el brazo, poniendo cara de incredulidad cuando les dicen que no hay sitio hasta dentro de tres semanas, aprendiendo por las malas que la improvisación no es buena compañera de viaje en las Rías Baixas.

Pero, ¿merece la pena tanto revuelo y tanta planificación anticipada? La respuesta es un «sí» rotundo y sin matices, porque lo que espera al otro lado de la travesía es un entorno que compite de tú a tú con las postales caribeñas, pero con el agua a una temperatura que te reactiva la circulación y te recuerda que estás en el glorioso Atlántico norte. La limitación de aforo, lejos de ser un inconveniente, es la garantía de que podrás caminar por los senderos hacia el faro, observar las colonias de aves y disfrutar de las calas de agua cristalina sin sentirte agobiado por la multitud, experimentando esa conexión con la naturaleza salvaje que es el verdadero lujo del siglo XXI. Planificar tu visita con antelación te asegura no solo el transporte, sino la tranquilidad de saber que ese día tu única preocupación será si ponerte crema solar factor 30 o 50 y si el bocadillo de tortilla estará a la temperatura adecuada.

Además, reservar con tiempo te permite elegir los mejores horarios, aprovechando el primer barco de la mañana para llegar cuando la isla aún se está despertando y la bruma matinal le da un aire mágico, o regresar en el último de la tarde viendo la puesta de sol sobre la ría, que es un espectáculo digno de aplauso. Las navieras ofrecen diferentes frecuencias, pero los horarios punta son los primeros en desaparecer, devorados por los viajeros previsores que saben que el tiempo en la isla es oro puro. No hay nada más triste que quedarse en tierra viendo zarpar el catamarán lleno de gente feliz, mientras tú te quedas en el muelle pensando que deberías haber hecho caso a ese artículo que leíste sobre la importancia de reservar antes.

La gestión de este viaje es el primer paso de la aventura, y conseguir tus billetes se siente como una pequeña victoria, el pase dorado que te abre las puertas a uno de los rincones más bellos y mejor conservados del planeta. Así que, si tienes claro que este verano tus pies tienen que tocar esa arena blanca y fina, deja de procrastinar, entra en la web, saca tu autorización y asegura tu pasaje, porque las plazas en el paraíso son limitadas y no esperan por nadie, ni siquiera por los que tienen las mejores intenciones del mundo.

La mejor playa del mundo te espera en las Islas Cíes

Puede que para muchos el Caribe sea sinónimo de paraíso, pero lo cierto es que la mejor playa del mundo, según el prestigioso diario británico The Guardian, se encuentra mucho más cerca, en el corazón de las Rías Baixas gallegas. Hablamos de la playa de Rodas, un auténtico tesoro natural enclavado en las Islas Cíes.

Este archipiélago, formado por las islas de Monteagudo, Do Faro y San Martiño, pertenece al Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia, un espacio protegido de gran valor ecológico y paisajístico. Y es precisamente en la unión de las dos primeras islas donde se encuentra la joya de la corona: la playa de Rodas.

Con su forma de media luna, su arena blanca y fina como la harina, y sus aguas turquesas y cristalinas, Rodas parece sacada de una postal. Pero lo que realmente la hace especial es la combinación de elementos que la rodean: dunas, pinos, acantilados… un entorno natural que la convierte en un lugar mágico e inolvidable.

No es de extrañar que The Guardian la haya coronado como la mejor playa del mundo. Sus aguas tranquilas y poco profundas la hacen ideal para familias con niños, mientras que los amantes del snorkel pueden disfrutar de la rica biodiversidad marina que se esconde bajo la superficie. Además, la playa cuenta con todos los servicios necesarios: socorristas, aseos, duchas, restaurante…

Pero Rodas no es la única playa que merece la pena visitar en las Islas Cíes. Figueiras, con su arena dorada y sus aguas cristalinas, es otra opción perfecta para disfrutar del sol y el mar. Y para los que buscan un ambiente más salvaje y aislado, la playa de San Martiño, en la isla del mismo nombre, es un auténtico remanso de paz.

Para llegar a las Islas Cíes, es necesario tomar un barco desde Vigo, Cangas o Baiona. El viaje en ferry es una experiencia en sí misma, con impresionantes vistas de la ría y la posibilidad de avistar delfines. Una vez en las islas, se puede disfrutar de senderismo, observación de aves, buceo y, por supuesto, de las mejores playas del mundo.

Si buscas un destino paradisíaco para tus próximas vacaciones, no lo dudes: las Islas Cíes te esperan con los brazos abiertos.

¿Qué alternativas tengo para dormir en las Cíes?

¿Quién no querría dormir en las islas cies? Es como pasar una noche en un paraíso. Las islas, por la noche, ofrecen su mejor cara ya que la inmensa mayoría de los visitantes que acuden solo para la jornada, se van en el último barco y ya solo quedan los que pueden pernoctar allí. La casi ausencia de luces hace que sea muy fácil ver las estrellas y disfrutar de un cielo precioso con toda la belleza de una noche despejada.

Pero tienes que tener en cuenta que, desde hace ya muchas décadas, no está permitida la acampada libre en las islas. Por tanto, solo hay dos formas para poder pasar la noche allí y vivir la experiencia que conlleva. Y te adelantamos que una de ellas, no es nada sencilla.

La forma más habitual de pasar la noche en las Cíes es reservando una plaza en su camping. Está considerado uno de los alojamientos más agradables y originales del sur de Galicia por el enclave y también por las comodidades que ofrece. Puedes elegir entre alquilar una parcela y llevar tu propia tienda para dormir, o alquilar una de las tiendas permanentes. Esto último es la mejor opción si vas a pasar un par de noches con tu pareja o un amigo, ya que te ahorras cargar con la tienda y tener que montar y desmontar.

Hay que tener en cuenta que no puedes elegir la tienda, se alquilan por riguroso orden y los primeros en reservar se llevan las de primera línea, que son las más deseadas. Además, durante el periodo más visitado, la reserva será por un mínimo de dos noches. Pero merece la pena y no se te hará nunca larga la estancia en las Cíes, por lo que no debes de preocuparte por ello.

En cuanto a la segunda y más complicada forma de poder dormir en las Cíes, te la vamos a contar ahora. Las Cíes no están habitadas durante todo el año, pero hay algunas casas cuyos propietarios van por temporadas. Si tienes la suerte de ser uno de ellos o de tener un amigo que lo sea, puedes dormir en la isla. Los propietarios tienen que entrar en la aplicación para informar de esto y podrás ir en el barco a disfrutar de una estancia en la casa, teniendo la experiencia más VIP de todas.

Consejos de turismo ecológico en las Islas Atlánticas de Galicia

Las Islas Atlánticas de Galicia son un reclamo turístico de popularidad creciente. Por su biodiversidad y valor ecológico, este conjunto isleño está fuertemente protegido por la Xunta, y su visita sólo está permitida con una autorización expresa.

Para contribuir a la preservación de este archipiélago y explorar sus rincones, se recomienda alojarse en las cies camping y otras áreas habilitadas para la acampada en Ons y Cortegada. Además de evitar una multa, los visitantes lograrán reducir su impacto medioambiental, al tiempo que disfrutan de estos destinos isleños en su máxima expresión.

Con ello, los turistas incentivan la demanda de productos y servicios locales. En las proximidades de los camping se sitúan comercios y restaurantes tradicionales, que utilizan materiales e ingredientes de la región, fomentado la economía y el modo de vida autóctonos.

Esta actividad, casi siempre artesanal, no supone una amenaza para los ecosistemas isleños. Por ejemplo, los puestos de cerámica de Sargadelos se ubican a diez kilómetros de la Illa de San Martiño. Estas figuritas son un souvenir llamativo para cualquier visitante, pues acumula dos siglos de historia, y es elaborado por artesanos locales, sin hacer uso de materias de origen animal.

Sin mala intención, un porcentaje significativo de los turistas genera voces y ruidos durante sus desplazamientos y estancias en las Islas Atlánticas. Esta contaminación sonora es inofensiva a pequeña escala. Pero sin moderación, puede perturbar la actividad de mamíferos, reptiles y otras especies que habitan en este archipiélago. Además, guardar silencio ayuda a escuchar mejor los sonidos de la naturaleza.

En vista de lo anterior, descubrir las Islas Atlánticas de forma sostenible está al alcance de todos. Desde que en 1980 fuera declarado ‘Parque Nacional’, este archipiélago se ha mantenido como un exponente del patrimonio natural gallego. Compatibilizar el interés turístico con su preservación continúa siendo uno de los desafíos de nuestro siglo.

Información práctica 

A todos nos gustan nuestros trabajos… más o menos. Supongo que, aunque no disfrutemos mucho de nuestro empleo, siempre tratamos de buscar el lado bueno, al margen del dinero que este nos proporcione, que es evidente que es una razón clave para trabajar, aunque no siempre la única. En mi caso, disfruto moderadamente de mi trabajo, algunos días más, y otros menos. Pero hay aspectos de lo que tengo que hacer que a veces me cuesta más.

Me recuerda a cuando estudiaba, que había asignaturas de mi propia carrera que se me daban un poco mal. Pues ahora cuando me toca escribir un artículo, con algunos temas lo disfruto más y con otros menos. Por ejemplo, entre los artículos turísticos hay un aspecto que me cuesta bastante, y es la información práctica. Por ejemplo, escribiendo sobre la mejor forma de ir de vigo a las islas cies me tengo que informar de todos los horarios, empresas y detalles que hay que saber para ir de un lado a otro. 

Cuando yo mismo leo una guía de viaje, honestamente, suelo leer poco sobre la información práctica de los destinos. Lo primero que hacemos todos cuando vamos a un destino es chequear lo que vamos a ver, hacer un plan mental para comprobar qué nos puede ofrecer el lugar al que vamos, buscando motivaciones para que el viaje sea provechoso. Pero es verdad que cuando llega el momento y ya estamos en el destino o se acercan los días previos, la información práctica pasa a ser mucho más relevante.

Es el caso que nos ocupa. Porque puede ser una maravilla conocer las Cíes, pero para llegar allí debes tener claros algunos detalles que a veces pasan desapercibidos para los turistas, como que para ir de Vigo a las islas cies necesitarás una autorización que ofrece la Xunta de Galicia ya que se trata de un entorno protegido en el que no se permite el turismo masivo. Así pues, esa es la información práctica que yo debo recopilar, y aunque me resulte un poco menos agradable que describir los destinos, sé que es parte muy importante para el viajero y el lector.

TENEMOS LAS MEJORES PLAYAS

No entiendo como en verano a mucha gente de mi ciudad les encanta ir a cangas de morrazo para ir hasta sus playas. A mi eso por lo menos me parece un error porque las playas de cangas no están bien orientadas al sol y en cambio las playas que tenemos en nuestra ciudad sí que lo están y ese es el principal motivo por el que no me gusta demasiado ir hasta cangas de morrazo en verano. Prefiero ir a las playas que tengo de mi lado de la ría de Vigo, porque puedes aprovechar el sol hasta el final de la tarde y en el otro lado de la ría a las siete de la tarde ya hay sombra. Esas playas están bien para aquellas personas que o bien les gusta ir a comer a la playa o bien no les gusta estar hasta que se va el sol. A mi personalmente desde las siete y media hasta que se pone el sol es mi momento favorito de la playa y siempre que puedo soy el último en abandonar la playa.

Mucha gente cree que estoy mal de la cabeza por quedarme en la playa hasta que se pone el sol, pero ¿en otros sitios no se quedan para ver la puesta de sol? Tengo la certeza de que si, y mi puesta de sol es mucho mejor que cualquiera que se pueda ver desde las islas del mediterráneo.

La arena también es algo que haga que me decida por las playas de mi ciudad que por las playas de cangas de morrazo. La arena de las playas de mi ciudad es extremadamente fina y blanca, muy diferente a otras arenas que he podido conocer de otras playas. Personalmente no he encontrado una playa en toda españa que tenga una arena de la calidad suficiente para igualar la arena de la que disponemos en las playas de mi ciudad.

Sea como sea lo mejor es que cada uno vaya a las playas que les guste sin tener en cuenta las opiniones de otras personas porque está más que claro que no nos puede gustar las mismas cosas a todos.

Invertir los ahorros 

Dicen que el dinero parado no produce y que es mejor invertir. La pregunta del millón es: ¿dónde invertir? Existen muchas opciones, unas más “seguras” que otras, pero ninguna garantiza la rentabilidad, que es lo que todos buscamos cuando invertimos parte de nuestro ahorro. Y así estamos nosotros, sin saber muy bien qué hacer con los ahorros, porque teníamos claro que algo había qué hacer.

Se da la circunstancia de que el dinero parado pierde valor, por decirlo así. Es lo que todos los especialistas dicen. Lo que no dicen es que el dinero en movimiento puede volar. Pero eso es otra historia. En cuanto a la inversión, el “ladrillo” siempre es una opción y es la que estamos valorando. Pero, ¿dónde comprar? Y luego, ¿qué hacer con el piso o la casa? Porque nuestra intención no era usar esa casa como primera vivienda, sino, en principio, alquilarla.

Y fue así como nos planteamos comprar casa en isla de ons. Conocíamos bien las islas Cíes por familiares de la zona. Siempre nos había gustado pasar en esas islas unos días en verano. Y fue así como se nos ocurrió que podría ser una buena opción a largo plazo invertir en una casa en la isla de Ons. La idea nos había surgido, en realidad, por la buena experiencia en este ámbito de un familiar que había comprado una casa para luego alquilarla.

En este caso, se trataba de una vivienda turística en la costa de Alicante. No se complicó mucho la vida en este sentido, apostando por una zona con mucho movimiento turístico. Pero supo hacerlo antes de que se pusiera de moda todo lo de las viviendas turísticas con lo que obtuvo muy buena rentabilidad los primeros años.

Nosotros pensamos que podíamos hacer algo así al comprar casa en isla de ons… pero en un sitio totalmente diferente. Se trata de un lugar muy especial que está protegido al formar parte del Parque Nacional Marítimo Terrestre de las Islas Cíes. Eso lo teníamos que tener muy en cuenta antes de tomar una decisión definitiva, pero la idea era seguir adelante.

Excursiones escolares seguras

Si piensas en tu época de estudiante, seguramente recuerdes con especial cariño las excursiones que realizabas con tus compañeros. Salidas de un día de duración en las que se acudía a un museo o a algún lugar cercano a ver un edificio de interés o, simplemente, a comer en la naturaleza todos juntos. Eran momentos muy entretenidos en los que se acababa charlando con compañeros de clase con los que se había tenido muy poca relación hasta ese momento o incluso se veía a los profesores en actitudes distendidas fuera del aula, lo que era muy agradable.

En los tiempos que corren, las excursiones se han tenido que reducir bastante porque hay que asegurarse de que sean cien por cien seguras. Pero continúa habiendo alternativas que permiten disfrutar de un día especial sin aglomeraciones ni miedo a los contagios. Por ejemplo, organizar un paseo en barco ria de vigo es una opción muy interesante. Durante el paseo puede haber tiempo para explicar algunas nociones de la historia de la ciudad a los niños, pero también para el ocio y el disfrute. Y todo al aire libre.

Otra buena opción para una excursión segura es una visita a las Cíes realizando una ruta de senderismo. Si se lleva a cabo fuera de temporada alta, el espacio estará bastante libre de gente y se podrán realizar las rutas con total libertad. Al ser espacios abiertos y naturales, el riesgo es muy bajo. Y los niños pueden aprender mucho sobre la fauna y la flora de las islas, así como de la importancia de los espacios protegidos.

La isla de Ons es también un buen lugar para ir de excursión y ver este pintoresco espacio en el que viven todavía varias decenas de personas durante todo el año, a pesar de que no hay una comunicación con tierra que no sea por barco. De hecho, es la única isla no comunicada con tierra por puente que está habitada en Galicia. Allí también es posible realizar rutas de senderismo y pasar un día diferente, aprendiendo de la belleza de los espacios naturales de los que se disfruta tan cerca de la ciudad.

Estas excursiones tienen la ventaja adicional de que son muy económicas, por lo que no suponen un problema a la hora de financiarlas. El gasto por alumno es muy bajo y puede ser cubierto tanto por el centro como por los propios padres.