Ahorrar en parkings de aeropuertos, al alcance de todos con estos consejos

Estacionar el vehículo conlleva generalmente un gasto económico asumible por la mayoría de usuarios al volante, pero consume un porcentaje significativo del presupuesto disponible. Para reducir al mínimo esta ‘gotera’ patrimonial en parkings de aeropuertos como los de Madrid-Barajas, El Prat o Vigo-Peinador, se recomienda seguir una serie de consejos prácticos que, pese a su elementalidad, tienden a caer en saco roto cuando las prisas o el estrés entran en acción.

 

En primer lugar, reservar la plaza con antelación es una forma segura de ahorrar en el parking low cost terminal 2 barajas. En la actualidad, la mayoría de empresas responsables de aparcamientos cuentan con aplicaciones y páginas web que posibilitan la reserva anticipada de la plaza en la franja horaria deseada. Si los viajeros más inteligentes ya reservan su billete de avión y hotel con semanas de antelación, ¿por qué los aparcamientos iban a recibir distinto tratamiento?

 

Además, los portales web de aparcamientos regulados por AENA y otras entidades suelen disponer de una sección de ofertas y promociones, útiles para ‘cazar’ descuentos que interesarán a los conductores más flexibles. De igual forma, los programas de fidelización serán un aliado más para ahorrar en los tíckets de aparcamiento. Este sistema, tan beneficioso a la hora de recargar el depósito de combustible, también ayudará a recortar mes a mes el gasto asociado a parkings.

 

Por último, el superávit de aparcamientos es una circunstancia que los conductores más sensatos deben utilizar en su beneficio. Porque cuando la oferta supera en exceso a la demanda, la búsqueda de competitividad suele trasladarse al precio. El uso de comparadores de aparcamiento (Parkos, Vuelapar, Parkifast, etcétera) permite filtrar por el precio más bajo decenas de parkings de un área o distrito determinado. Así, estas herramientas permiten ahorrar, además de dinero, un valioso tiempo a la población conductora.

Preparando la ruta 

Hemos tenido que posponer el viaje a última hora cuando ya lo teníamos bosquejado. Pero las prisas no son buenas consejeras para estas cosas. Tenemos un protocolo muy claro para preparar nuestros viajes de larga distancia, pero habíamos perdido un poco la práctica después de paralizar los viajes estos últimos tiempos. Entonces vimos una ocasión para aprovechar una oferta de un viaje a Islandia y nos pusimos manos a la obra, pero a última hora paramos.

Ya estábamos cerrando algunos detalles, hasta teníamos previsto dejar el coche en el Parking blanco Madrid antes de coger el avión, pero a la hora de revisar los precios de los hoteles nos echamos para atrás. Es lo que tiene improvisar un viaje de estas características, que el presupuesto se dispara sin darte cuenta. 

Los vuelos ya eran bastante caros debido a los extras de los equipajes, algo que está encareciendo mucho los vuelos low cost que ya no lo son tanto, sobre todo cuando quieres viajar con algo más que una mochila o un diminuto bolso de mano. Y es que las aerolíneas de bajo coste no han tenido una buena temporada y tratan de rascar donde pueden. Todavía podíamos asumir el coste de los vuelos, pero no contábamos con que los hoteles de Islandia son tremendamente caros. Y como tampoco tenemos ya edad para dormir a la intemperie en un glaciar pues hemos decidido esperar un poco.

Pero toda la información que hemos ido recopilando durante este tiempo nos ha servido para tener el futuro viaje más preparado. Por ejemplo, está el tema del Parking blanco Madrid que lo vamos a usar para dejar el coche cuando lleguemos a la capital ya que nos parece la forma más cómoda. Teniendo en cuenta que preferimos llegar en coche para coger el avión, esta fórmula es la ideal.

Por otro lado, si esperamos unos meses estamos viendo que los hoteles son más baratos porque ya no será temporada alta. Y aunque pasaremos un poco más de frío, creemos que merece la pena para no congelarnos la cuenta corriente, que también hiela la sangre.