Los calentadores de agua eléctricos son uno de los sistemas preferidos en los hogares españoles. Su único inconveniente frente a los de gas natural o propano es la velocidad a la que calientan el agua, generalmente más lenta, sobre todo en unidades de gran capacidad (más de cien litros), que demoran hasta una hora y media. Cuando el tiempo requerido es superior a lo normal, hay que sospechar de una posible avería, situación que obligaría a reparar termo electrico en Vilagarcía en caso de confirmarse la incidencia técnica.
El origen de este fallo, que puede ser único o multifactorial, suele localizarse en el termostato, componente encargado de medir la temperatura del agua y mantenerla en el rango deseado. De estar dañado, devolverá mediciones incorrectas, lo que afectará a su correcto funcionamiento. Un defecto similar puede presentar una resistencia defectuosa.
Cuando en el tanque se acumulan minerales y sedimentos, pueden formar una costra aislante que altere las mediciones de la resistencia y prolongue el tiempo que el termo eléctrico necesita para alcanzar una temperatura óptima. Como resultado de esta ‘percepción’ alterada, el aparato consume más electricidad de la necesaria, tiende a sobrecalentar la resistencia y genera ruidos inusuales que perjudican al confort acústico de la vivienda.
Una instalación inadecuada también motiva que el agua caliente tarde demasiado en recorrer su camino hasta el grifo, si bien esta circunstancia no afectaría al tiempo que tarda en calentarse. Asimismo, hay que descartar problemas en la alcachofa, cuya mala calidad puede dificultar la salida del agua caliente, o en la suciedad depositada en sus filtros.
Por otra parte, determinados calentadores de agua están equipados con un tanque demasiado grande en relación con su potencia. Este defecto de diseño puede justificar un tiempo de espera superior a lo habitual, sin que existan problemas técnicos que solucionar.